Las aventuras de Tom Sawyer (1876), escrita por Mark Twain, es una novela fundacional de la literatura estadounidense que retrata, con humor y aguda observación social, la infancia en un pequeño pueblo a orillas del río Misisipi a mediados del siglo XIX. A través de las travesuras del joven Tom Sawyer —un niño rebelde, ingenioso y soñador— la obra explora temas como la formación de la identidad, la tensión entre libertad e imposición social, y la transición de la niñez a la madurez. Considerada tanto una novela de aventuras como un sutil comentario crítico sobre la sociedad de su tiempo, combina la nostalgia con una mirada irónica sobre las convenciones morales de la época.